Pretendemos exponer la función del Maestro en el cuerpo de Cristo. La inquietud de tratar este asunto, surge a partir del reconocimiento de que aún existe una gran ignorancia en nuestras congregaciones acerca de este ministerio.
Actualmente hemos reducido la figura del maestro a aquéllos que dan una clase en la Escuela Dominical ó ejercen la docencia en un Instituto Bíblico o u n Seminario. Si bien estas actividades pueden ser ubicadas perfectamente en el perfil de un maestro, esto no nos debe llevar a limitar su función a estas dos áreas.
La Palabra de Dios profundiza mucho más con respecto a este oficio y establece que el Maestro es necesario para "edificar y perfeccionar a los santos hasta que lleguemos a la unidad de la fe" Efesios 4:11-13, como lo son los otros cuatro dones ministeriales que también aparecen en el mismo pasaje.
Esta verdad nos debe hacer reflexionar sobre dos hechos:
El primero es, que la mayoría de nuestras congregaciones centra la vida de la iglesia en la figura de un solo hombre: el pastor. Esta situación se ha generado debido a la creencia de que los ministerios significan jerarquías. En este sentido el ministerio del maestro, así como el de los demás, ha sido considerado como perteneciente a una escala o jerarquía menor que la del pastor dentro de la vida de la Iglesia, restando así la importancia de su labor en la edificación de los santos.
El segundo es, que el diseño original de Dios para que una congregación crezca en madurez y en servicio, hace indispensable la función conjunta de los cinco ministerios en una relación de compartir áreas de responsabilidad en lugar de marcar líneas de jerarquías.
Es así como el Ministerio del MAESTRO es una provisión de Cristo para la necesidad continua de llevar a la madurez espiritual a sus discípulos hasta que El venga por ellos.
Ahora analicemos el término MAESTRO desde una perspectiva Bíblica, en el original griego aparece como DIDASKALOS, y es el único oficio que aparece en las tres referencias ministeriales del Nuevo Testamento: Efesios 4:11, 1º Corintios 12:28,29; Romanos 12:4-7. Esto significa que para el apóstol Pablo este ministerio es indispensable.
DIDASKALOS significa la habilidad de enseñar a otros lo que uno ha aprendido, dar instrucción. Este concepto describe que la autoridad para ser maestro descansa en que la doctrina -DIDACHE, en griego- que el enseña, es algo que él ya ha experimentado en su propia vida.
Por lo tanto, nadie puede enseñar lo que no ha vivido porque perderá su poder e impacto al ministrar.
El Maestro junto con los otros ministeriosegún el versículo 12 el apóstol nos describe el propósito de estos hombres "...a fin de PERFECCIONAR a los Santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo".
La palabra registrada en esta carta que se tradujo en nuestra Biblia como "perfeccionar" deriva del verbo Griego KATARTIZO, el cual podemos traducir -para una mejor interpretación-: "Hacer apropiado, equipar o preparar". Con esto Pablo nos indica que los cinco Dones Ministeriales deben adiestrar a los creyentes para que ellos puedan también servir a su Señor en este mundo, a través de su estilo de vida. KATARTIZO agrega un aspecto más de la función del perfeccionamiento de los santos, ya que también se usaba para describir la acción de restauración de las redes de los pescadores. Esto nos lleva a pensar que la función de perfeccionamiento es coordinar, unir para que todos los creyentes sirvamos como cuerpo a Jesucristo.
Es así como el Ministerio del MAESTRO es una provisión de Cristo para la necesidad continua de llevar a la madurez espiritual a sus discípulos hasta que El venga por ellos.
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