“Yo soy el Pastor de la iglesia” es una expresión que jamás se hubiese escuchado en las iglesias locales del primer siglo organizadas por los apóstoles fieles a las instrucciones del Espíritu Santo.
El apóstol Pablo escribe a Tito “Te mandé”, que “establecieses ancianos en cada ciudad”. No le mandó a nombrar a un solo “Pastor”, a un solo “Obispo”, a un solo “Ministro”, en cada ciudad, es decir, en cada congregación, sino a “ancianos”, plural, y dado que “ancianos” es sinónimo de “pastores”, el mandato fue que Tito nombrara a una pluralidad de pastores en cada congregación.
El apóstol Pablo escribe a Tito “Te mandé”, que “establecieses ancianos en cada ciudad”. No le mandó a nombrar a un solo “Pastor”, a un solo “Obispo”, a un solo “Ministro”, en cada ciudad, es decir, en cada congregación, sino a “ancianos”, plural, y dado que “ancianos” es sinónimo de “pastores”, el mandato fue que Tito nombrara a una pluralidad de pastores en cada congregación.
La iglesia local debería tener una sola cabeza, Cristo Jesús. Ef.5:23 "Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo". Col.1:18 "él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia". En las iglesias del Nuevo Testamento, que es el modelo establecido por Dios, NUNCA hubo un solo pastor principal. El pastor es solamente una de las cincos funciones ministeriales.
En el modelo diseñado por Dios, NUNCA existió un pastor en el concepto que hoy se conoce, basta con leer cada una de las cartas que Pablo escribió a las iglesias, ninguna de ellas va dirigida a "un pastor" sino a los santos que se reúnen en: Corinto, Galacia, Efeso, etc.
También es necesario insistir, que según el modelo del Nuevo Testamento, no deben existir los "cargos" ni títulos jerárquicos, únicamente los dones que Jesucristo ha colocado en su cuerpo como funciones de servicios.
Pastores, ancianos y obispos son términos sinónimos en el Nuevo Testamento. podemos observar en 1 Pedro 5:1-4. “Ruego a los ancianos que están entre vosotros… Apacentad la grey de Dios… Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.”
En este pasaje, “ancianos” y “pastores” no son dos grupos distintos de varones cristianos encargados de apacentar la grey de Dios sino un solo grupo identificado por dos distintivos. El primero, “ancianos”, resalta la experiencia y sabiduría que deberían tener. Hombres experimentados en la vida, que conocen a fondo la condición humana, con amplio entendimiento del evangelio de Cristo, como además de la naturaleza, misión y obra de la iglesia fundada por él. Neófitos, o principiantes, no, sino maduros, conocedores, sabios.
El segundo distintivo, “pastores”, resalta su función principal, a saber, la de “apacentar y cuidar de la grey de Dios”.
La obra de apacentar y cuidar se realiza con tres acciones con la exposición de las Escrituras; con la capacidad de oír a los creyentes y con el consejo pertinente a las necesidades de los santos.
El suiguente comentario por email de José Luis Tovar.
ResponderSuprimirMuy ilustrativo. Estoy completamente de acuerdo con el análisis que haces, es más, históricamente esta claro que el modelo del N.T. pervivió hasta que la autoridad apostólica desapareció por causas naturales –fueron muriendo los apóstoles y discípulos testigos directos – y comenzaron las diferencias dentro de las iglesias y entre iglesias. Además de las herejías, surgieron diferencias y problemas por el poder y por el gobierno de las mismas. En un intento de paliar estas dificultades, intentaron igualar y homologar las congregaciones haciendo divisiones metropolitanas y adjudicando a estas divisiones e iglesias autoridades que nada tenían que ver con los principios del N.T. Después de las divisiones metropolitanas vinieron las provinciales, etc. De ahí se pasó a la monarquía eclesiástica en aras a la interpretación de la sucesión apostólica.
Ya vemos en qué ha ido quedando todo esto, tanto por parte de la Iglesia Católico Romana, como por parte de la Iglesia Ortodoxa. Tampoco la Reforma hizo un ajuste e interpretación adecuada, sino que siguiendo con el principio de la división entre laos y cleros, parieron una iglesia pastorcéntrica. Muchas cosas los reformadores se dejaron en el tintero, ésta fue una de ellas. Y así hemos seguido nosotros durante casi cinco siglos.
Si las iglesias “pastorcéntricas” son graves problemas, aún lo son más aquellas en las que el pastor no pinta nada, sino que los que mandan son una “junta” o alguna organización administrativa semejante. Y si ni manda pastor ni manda junta, ya no te digo la categoría de los problemas.
El concepto y la forma de gobierno de la iglesia cristiana no ha sido depurado y ajustado bíblicamente. Hasta que no consigamos esto, las iglesias seguirán siendo pequeños caos, dentro de un Gran Caos que es el mundo y la sociedad civil. Los cristianos de este último siglo tenemos la responsabilidad de aportar nuestra visión y promocionar que la iglesia sea “gobernada” por líderes verdaderamente investidos del poder del Espíritu Santo y no por investiduras humanas, porque al fin y al cabo, si un ciego guía a otro ciego, ninguno hallará el camino correcto. Si un siervo no ungido por el Espíritu Santo ungen a otro sin este poder y sin esta unción ¿Qué está haciendo?¿Qué poder y que autoridad tiene el ungido?
José Luis Tovar
Gracias a los dos!!! Uno por escrir un disparador y el otro por seguir dando en el mismo blanco!!
ResponderSuprimirGracias!! Se q Dios los usa y los seguira usando!!!
Bendiciones!!!
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